Clase energ√©tica G: ¬Ņque implica? ¬ŅEs posible mejorar?

¬ŅEst√°s buscando la casa de tus sue√Īos y te han ofrecido un alojamiento de clase G? O, ha comprado un certificado energ√©tico de donde est√° claro que tu casa se encuentra en clase G? Aqu√≠, entonces, es casi seguro que tambi√©n habr√° descubierto que estar en la clase G significa estar en el escal√≥n m√°s bajo posible de la clasificaci√≥n.

Pero ¬ŅQu√© significa edificio de clase G?

Si para todos está claro que una casa de clase A es más atractiva y tiene un valor de mercado superior a una similar y en la misma posición que, sin embargo, entra en una clase energética inferior, no está tan claro por qué, y mucho menos. la mayoría de la gente sabe lo que significa, en términos prácticos, vivir en una casa clase G.

Tratemos de entender, entonces, qué significado tiene esta letra fantasma, que de hecho merece la la camisa negra en cuanto a la rendimiento energético.

Sin embargo, sepa que, en Italia, el la mayor parte del parque de edificios existente cae justo en esta categoria, por lo que no est√° solo en esta situaci√≥n. Esto explica por qu√©, con el fin de fomentar la remodelaci√≥n de edificios antiguos, el gobierno, en los √ļltimos a√Īos, ha lanzado varios incentivos, que incluyen no solo el llamado Bounus Ristrutturazioni, sino tambi√©n el Ecobonus, dise√Īado espec√≠ficamente para quienes trabajan para aumentar el eficiencia energ√©tica de su hogar.

Independientemente de la √ļltima posici√≥n en la clasificaci√≥n, que en s√≠ misma no importa, intentemos entender en qu√© se traduce realmente este Clase G en nuestra vida cotidiana. Para ello, primero analizaremos el tema en t√©rminos de comodidad, pero tambi√©n de consumos y gastos.

Finalmente veremos si, cómo, en qué medida y a qué precio, es posible remediar haciendo que una casa de la clase G caiga en una de las clases superiores.

Clase energética G lo que significa

Como ya hemos dicho en otro lugar, las clases energéticas de los edificios van desde A4, que de hecho es el de mayor rendimiento y se caracteriza por un consumo muy bajo (cercano a los de los edificios NZEB), hasta la clase G, que en cambio representa la parte trasera. cola.

Ahora bien, si tienes el certificado de eficiencia energ√©tica en la mano, el resultado es evidente y suena a frase: APE clase G! Esto es lo √ļnico que un lego puede leer cuando descubre que su casa est√° en la peor clase energ√©tica entre las posibles y la sensaci√≥n de des√°nimo es inevitable.

T√©cnicamente, una casa de clase G se caracteriza por una consumo (Epgl, nren) superior a 3,50 kWh / m2a√Īo. A diferencia de las clases energ√©ticas que le preceden, en este caso, no existe un rango de valores de Eph dentro del cual colocar: toda casa que consuma m√°s de 3,50 kWh / m2a√Īo es clase G, ¬°consuma 3,51 o 4 o m√°s!

Aquí, entonces, dentro de esta macrocategoría, habrá casas que sean de clase G, pero muy cercanas a la clase F y que con algunas intervenciones específicas (quizás solo gracias al uso de termoválvulas) puedan pasar fácilmente a clase y otros, en cambio, tienen un rendimiento realmente malo, por lo que la mejora energética requiere un esfuerzo mayor.

Si tu casa resulta estar en clase G es justo que te preguntes el porque y como ser capaz remedio, ¬°pero no te desanimes! En primer lugar consu√©late pensando que la mayor√≠a de los italianos est√°n en la misma situaci√≥n que t√ļ y luego act√ļa, porque lo que hoy es una clase G no significa que ma√Īana no pueda convertirse en una clase C, B o incluso A.

¬ŅPuedes reconocer una casa de clase G a primera vista?

De alguna manera s√≠. Todos alojamiento que tienen a sus espaldas 30 a√Īos o m√°s de vida y para los que nunca se han realizado intervenciones sobre los implantes o sobre el sobre, es casi seguro que son de clase G.

Las características de una casa de clase G, sin embargo, son bastante evidentes y, como ya se mencionó, lamentablemente, afectan a la mayoría de las propiedades, también porque Italia es un lugar rico en historia y tradiciones.

Las casas antiguas en los centros hist√≥ricos, a menos que hayan sido renovadas recientemente, suelen ser de clase G, pero tambi√©n la mayor√≠a de las casas que a primera vista parecer√≠an m√°s modernas, como los edificios de los a√Īos 70, entran en esta categor√≠a. Quiz√°s se est√© empezando a encontrar algo mejor en t√©rminos de energ√≠a a partir de los edificios de los a√Īos 80 y 90.

De hecho, nos enfrentamos a:

  • aislamiento de la envolvente del edificio del conjunto inexistente, o lo que sea insuficiente e inadecuado;
  • implantes anticuados, tanto en la producci√≥n de calor como en su regulaci√≥n y distribuci√≥n;
  • obviamente, sin fuentes renovables.

Clase energética G: lo que implica en términos de gasto y más

Como ya hemos dicho, vivir en una casa perteneciente a la clase energ√©tica G supone tener un consumo superior al de Epgl, nren por encima de 3,50 kWh / m2a√Īo.

Pero, ¬Ņqu√© significa esto en t√©rminos de gasto?

LA costos necesario para la calefacción en invierno, pero también para la refrigeración en verano, será mucho mayor, aleta incluso 10 veces mayor o más, en comparación con los que ocurrirían con la misma casa, pero construida en clase A.

Sin embargo, a pesar de lo que se cree, no es solo un problema económico. Además de tener que pagar facturas bastante altas, dentro de una casa de clase G no alguna vez lograras tener un estado de confort termohigrométrico e en consecuencia un bienestar de vida óptimo.

Con toda probabilidad siempre podr√≠as tener fr√≠o, a pesar de que la factura del gas se est√° disparando; puede que te veas obligado a luchar con borradores viniendo de las ventanas; o, de nuevo, puede tener problemas debido a un exceso humedad, que adem√°s de provocar manchas, moho y diversos da√Īos a la casa, a la larga, tambi√©n podr√≠a ocasionar problemas de salud a quienes all√≠ habitan.

Aquí, entonces, las razones para intervenir y cambiar el estado de cosas son realmente válidas. Por supuesto, el máximo rendimiento no es fácil de lograr a partir de la clase G, incluso si opta por una reestructuración radical.

Generalmente las casas de la clase A son edificios nuevos, pero ya llevándote de una clase G a una clase C, no dejarás de notar mejoras muy claras, tanto en tu estilo de vida como en comparación con los costes corrientes habituales. Así que veamos qué se puede hacer al respecto.

Clase G: ¬°vale la pena intervenir porque se puede mejorar!

Si ha encontrado que su casa está en debe intervenir la clase energética G para mejorar su rendimiento.

Pero, ¬Ņc√≥mo y en qu√© medida es bueno hacerlo?

Claramente no se dice que tengas que pasar de la pobreza a la riqueza llevándote a la clase A, también porque no es necesariamente factible. Piense por ejemplo en los que viven en condominios: en estas situaciones, lograr el máximo rendimiento es realmente muy difícil, a menos que también involucre a los otros condominios y renueve toda la propiedad.

Es cierto que cambiar una clase G a una clase A implica un Incremento del 15% en el valor de su propiedad en el mercado sobre y al mismo tiempo uno disminución de hasta un 85% en el consumo anual debido a la calefacción. Sin embargo, es necesario comprender cuánto debe estar dispuesto a gastar para aumentar tanto la eficiencia energética de su hogar, si esto implica una renovación importante y cuáles son los tiempos de recuperación esperados para tal inversión.

En general, sepa que cuando se trata de una casa de clase G, hay muchos caminos que se pueden tomar para mejorar la situación. No todos conducen al mismo resultado, al igual que no todos suponen el mismo gasto.

Por tanto, es necesario primero decidir cómo intervenir, hacer que un llamado especialista lleve a cabo diagnóstico energético de la cual también surgirá una cuidadosa atención análisis coste-beneficio que conducirá a identificar el mejor estrategia. Pero tenga cuidado porque la EPA, si se acaba de redactar, ya puede decir mucho en este sentido.

Basado en qué elegir cómo intervenir

Dentro deAPE clase G, si esta ha sido redactada por un t√©cnico serio y escrupuloso que ha trabajado correctamente seg√ļn los requisitos de la legislaci√≥n, en la segunda p√°gina encontrar√° una parte dedicada a lo posible ¬ęintervenciones recomendadas y resultados alcanzables¬ę.

Es un’indicaci√≥n importante sobre intervenciones que llevar√≠an a su hogar a mejorar la clase energ√©tica y disminuir la Ephglobal. Al mismo tiempo, yo tiempos de respuesta predecible con respecto a la intervenci√≥n √ļnica y el valor de Epgl, nren eso se lograr√≠a implement√°ndolo. Adem√°s, en el lateral, tambi√©n puedes leer qu√© clase energ√©tica se puede lograr sumando todas las intervenciones propuestas. De hecho, solo con el APE, ya se tiene entre manos un diagn√≥stico energ√©tico inicial, que nos indica c√≥mo es mejor intervenir.

Sin embargo, desafortunadamente, a menudo sucede que los APE se venden a precios de ganga y se redactan con poca seriedad; en muchos casos puede encontrar esta tabla vac√≠a, aunque, sobre todo en los √ļltimos tiempos, se ha reiterado la obligaci√≥n del certificador de llenarla, sobre todo cuando se trata de edificios que pertenecen a clases energ√©ticas de bajo rendimiento.

Posibles intervenciones

Así que tratemos de entender cuáles son las intervenciones clásicas que se sugieren para pasar de una clase G a una mejor.

Primero, recomendamos el reemplazo de accesorios, ya que es un trabajo que no tiene un gran impacto en términos de trabajo e inconvenientes y a la vez, sobre todo si se trata de ventanas muy anticuadas con un solo vidrio, puede conllevar una buena disminución del valor Eph.global.

A la hora de sustituir ventanas y puertas también hay que pensar en sistemas de oscurecimiento, como persianas y contraventanas y recordar que cualquier papelera, así como la primera puerta de entrada, también debe estar aislada.

Una segunda intervención gracias a la cual se obtienen buenos resultados se refiere a la aislamiento de la pared.

La capa exterior, siempre que sea posible, es siempre la mejor solución. Quienes vivan en el piso, sin embargo, se verán obligados a intervenir solo por su parte y por tanto actuando desde el interior, con las molestias que ello conlleva.

Yo tambi√©n’aislamiento del techo, para aquellos en el piso superior, o de los denominados suelos fr√≠os (aquellos en el suelo o hacia ambientes sin calefacci√≥n como porches y bodegas) permite ahorrar mucho en t√©rminos de consumo.

Lo dicho hasta ahora se refiere al sobre, pero tambi√©n es posible intervenir en los sistemas. Lo m√°s sencillo en este caso es sustituir la caldera, por una m√°s eficiente y de condensaci√≥n. Sin embargo, si tiene en mente una reestructuraci√≥n m√°s radical, ser√° bueno pensar en hacer algo tambi√©n con respecto al sistema. distribuci√≥n y al de ajustamiento, quiz√°s despidi√©ndose de los viejos radiadores y optando por un sistema de suelo, con termostatos programables y de √ļltima generaci√≥n.

Finalmente, es posible equipar su hogar con Fuentes de energía renovable, que al reintegrar al menos en parte el consumo esperado, realmente mejoran el rendimiento energético del edificio en su conjunto.

En el caso de intervenciones en el edificio, siempre es posible la instalación de paneles solares o fotovoltaicos, así como micro plantas de energía eólica. Sin mencionar que incluso la presencia de un invernadero bioclimático o una protección solar ad hoc puede tener su peso.

En conclusión

Como habrás adivinado, uno certificación energética G, aunque puede ser preocupante, no es una sentencia definitiva, de hecho hay te permite entender cómo debes intervenir para mejorar el estado de cosas.

Hoy, entonces, dados los incentivos fiscales relacionados con las renovaciones y la eficiencia energ√©tica, es realmente el momento adecuado para llevar su hogar a una mejor categor√≠a. Adem√°s de ahorrar en tu factura, puedes recuperar del 50 al 65% de todo lo gastado, tom√°ndolo como deducci√≥n del IRPF durante los pr√≥ximos 10 a√Īos.

Sara Raggi
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