Yeso confeccionado: alto efecto estético. He aquí por qué usarlo

L ‘yeso premezclado, dicho de otra manera yeso listo, hoy en día ha suplantado en gran medida el uso de yesos tradicionales, en virtud de su versatilidad y facilidad de aplicación. Por eso seguro que habrás oído hablar de él, al menos, sobre todo si has realizado recientemente la reforma de tu hogar.

Quizás, sin embargo, si no está en el comercio, se habrá hecho algunas preguntas al respecto. ¿Por qué hablamos de yeso confeccionado? ¿Existe una diferencia sustancial entre el yeso premezclado y el yeso tradicional? ¿Por cuál es mejor optar?

Sepa que para hacer una elección correcta es necesario conocer bien ambos productos. Claramente, ambos presentan ventajas y desventajas y cada uno debe usarse en circunstancias específicas.

A veces, sin embargo, existe cierta desconfianza por parte de los clientes hacia la premezcla. En la mayoría de los casos se trata de prejuicios infundados contra un material más moderno y menos tradicional.

Así que tratemos de entender, en primer lugar, a qué nos referimos cuando hablamos generalmente de yeso; qué categorías de yesos existen y para cada tipo de uso cuál es el más adecuado. Luego nos centraremos en el yeso confeccionado, del que evaluaremos sus puntos fuertes y débiles, distinguiendo entre los de interior y los de exterior.

– Yeso: que es y como elegir el adecuado

Lo que comúnmente se llama yeso, no es otro que a mortero obtenido por mezcla de agua, Juntos con un aglutinante mineral y anuncio un inerte. A estos componentes principales, entonces, es posible agregar varios tipos de aditivos, que le permiten cambiar las propiedades del yeso, convirtiéndolo en el más adecuado para el uso específico que pretenda hacer del mismo.

El yeso, en la práctica, no es otro que eso capa adicional aplicada, a mano o en spray, en las paredes rugosas, con el propósito de protegerlos y hacerlos estéticamente mas agradable.

Luego se aplican otros acabados al yeso para que quede limpio y para evitar que se asiente el polvo.

Cualquier yeso, normalmente, se coloca procediendo con superposición de varias capas y su grosor alcances totales 1,5 cm en los ambientes interior es 2,5 cm en muros exteriores.

La primera capa, la de ancla, colocado en contacto directo con la mampostería y que se define comúnmente abrigo áspero, tiene un tamaño de grano bastante grueso y sirve para facilitar la adherencia del yeso al soporte.

A continuación, está la capa de arrasamiento, también llamado rizo, cuya tarea es hacer que la superficie sea lo más uniforme posible. Esta se tira con llana y se deja rugosa para facilitar su acabado. Tiene una mayor resistencia mecánica que la capa rugosa y es resistente al agua.

Finalmente, lo que vemos es la capa de terminar, también llamado yeso o estabilitura. Esta es la última capa de yeso, la más fina (su espesor ronda los 3 mm) y estéticamente más agradable, caracterizada por un tamaño de grano más fino, capaz de hacer las superficies lisas y uniformes.

Como ya hemos dicho, existen infinidad de tipos de tiritas. Ya con respecto al ligante utilizado, es posible distinguir entreEnlucidos a base de cal, enlucidos a base de cemento y enlucidos a base de yeso.

Lo cierto es que no hay yeso mejor que otro: todo depende del uso que pretendas hacer de él. Incluso si no eres un experto, fácilmente te darás cuenta de que se requiere una cierta resistencia a los agentes atmosféricos y al agua de un yeso para exteriores, mientras que un yeso interno debe ser más refinado y evitar la formación de manchas de humedad, que podrían formarse debido a Fenómenos de condensación. En el interior, también, será necesario distinguir entre ambientes como el baño y la cocina, donde abundan los vapores, y los menos sujetos a cambios de humedad y temperatura, como dormitorios y salones.

Luego hay toda una serie de yesos especiales, tales como: los reforzados, que contribuyen a aumentar la resistencia mecánica de la pared, los resistentes al fuego, los con capacidad aislante y muchos otros.

Para elegir, primero debe comprender cuáles son sus necesidades específicas y luego conocer las características de los diferentes productos disponible comercialmente, con el fin de identificar el que mejor los satisfaga.

– ¿Yeso premezclado o tradicional?

L ‘yeso tradicional proviene hecho en el sitio, directamente en el lugar de trabajo, mezclando una mezcla de arena o grava, cemento, cal hidratada y agua. A estos componentes se les puede añadir entonces cualquier aditivo que permita dar al producto características adicionales. En todos los casos se trata de productos que dan a las superficies sobre las que se extienden, altas cualidades de transpirabilidad.

Para que un yeso tradicional se fabrique de manera artesanal, es esencial que los diversos ingredientes de la masa son dosificado correctamente y tambien que vengan trabajado en los momentos adecuados.

El procesamiento es muy difícil, se realiza con llana y es muy complejo poder obtener de vez en cuando un producto idéntico al anterior. Para mezclar grandes cantidades puede utilizar una máquina ad hoc: el Muller.

El costo del material en sí es bajo, pero si a esto le suma el precio de la mano de obra, la premezcla es mucho más barata. También por este motivo, el uso del yeso tradicional en los últimos años se reserva mayoritariamente para aquellas aplicaciones donde se requieren características específicas.

L ‘yeso listo, en cambio, como sugiere el nombre, viene producido en la fábrica. Se trata de productos que se pueden adquirir en bolsas a las que Solo agrega agua. Alternativamente también existen yesos predosificados, para lo cual compras bolsas en las que hay otras bolsas más pequeñas, con los diversos ingredientes ya en las cantidades adecuadas, pero aún separados.

Cada yeso de este tipo garantiza siempre las mismas dosis y las mismas características, presentando así una tamaño de partícula homogéneo.

La cantidad y calidad de los materiales utilizados para hacer cada yeso prefabricado es siempre la misma; una cosa muy compleja de obtener con un yeso tradicional, aunque sea un trabajador más que experto mezclar y trabajar los distintos componentes a mano.

Aquí, entonces, es quehomogeneidad de premezclas es absolutamente sin par, también porque, como cualquier otro producto industrial, este también debe cumplir con normas y regulaciones precisas.

Una de las razones que a menudo conduce a una preferencia por la elección de la premezcla se refiere, entonces, a su solicitud, que ocurre principalmente de forma mecánica, rociar.

Usar un yeso listo para usar le permite acelerar notablemente la ejecución de las obras, limitante así también costos, aunque el material de partida es más caro. Un buen albañil en 8 horas de trabajo, utilizando un enlucido tradicional, puede crear aproximadamente 15 metros cuadrados de muro, frente a los 65 que se pueden obtener al mismo tiempo utilizando un enlucido premezclado, aplicado a pistola. Por lo tanto, incluso si el costo del material prefabricado es mayor, la brecha se compensa ampliamente por el menor costo de la mano de obra.

De media, el coste de la aplicación de una escayola premezclada oscila entre los 9 y los 20 euros el metro. cuadrado, sin IVA.

En balance el el rendimiento de un yeso premezclado es mejor, pero uno de los mayores prejuicios con respecto a este producto es su presunta impermeabilidad, que no dejaría traspasar las paredes. De hecho, los primeros yesos confeccionados que salieron al mercado tenían este defecto, pero hoy en día existen muchas variedades de premezclados absolutamente respirable, también ideal para construcción ecológica.

También una serie de defectos en la pose in situ que se atribuyen a yesos confeccionados, como la mala resistencia mecánica, la posible tendencia al deslizamiento durante la fase de aplicación y la posibilidad de que se formen tras el endurecimiento, no pueden asociarse directamente con todos los productos premezclados. Estos problemas se producen cuando se utilizan productos de mala calidad o si la instalación no se realiza de forma profesional.

Para obtener un resultado perfecto, por ejemplo: las condiciones ambientales circundantes deben cumplir con ciertos estándares (con temperaturas entre +5 y + 35 ° C y una humedad del 65%); el tiempo de espera entre una capa y otra debe ser tal que garantice una correcta carbonatación sin obstaculizar el proceso de maduración y el espesor de cada capa individual nunca debe exceder los 2 cm. Sin embargo, estas precauciones se aplican tanto a los emplastos premezclados como a los tradicionales. De lo contrario, las superficies podrían estar sujetas a desintegración, desprendimiento y otros defectos.

– Yeso confeccionado para interiores

Hoy, por el tratamiento de la pared interna esta usado casi exclusivamente con yesos confeccionados, especialmente cuando se trata de reformas o pequeñas intervenciones. Además de los motivos ya ilustrados, de hecho, en estos casos se necesitan pequeñas cantidades de yeso y por tanto la solución que permite adquirir una sola bolsa premezclada evita tener que recurrir a arena y aglutinantes por separado. La homogeneidad del producto también juega a su favor, especialmente en los interiores donde el resultado estético es fundamental.

Cuando se trata de interiores, siempre es de primordial importancia establecer de que premisas estamos hablando. Un yeso prefabricado para baños también puede ser adecuado para cocinas, pero quizás no sea ideal para dormitorios donde un producto más estándar será suficiente. También en los baños, es necesario entender si estamos hablando de yesos rústicos sobre los que luego colocar un revestimiento cerámico, en lugar de yesos para las partes sin alicatar de la habitación.

– Yeso confeccionado para exteriores

Aunque el yeso prefabricado se usa más para ambientes interiores, todavía hay innumerables. variantes además desde afuera. Entre estos, hay varias variedades específicas: como los yesos especialmente diseñados para la restauración de hormigón armado, los deshumidificantes, más que los destinados a alisar el revestimiento, o los yesos en sí mismos termoaislantes, para restauración, ignífugos, insonorizantes. absorbentes, osmóticos, etc…. En tiempos recientes, layeso de color para exteriores, sin olvidar el llamado yeso plástico para exteriores, una variedad particular de yeso compuesto por polvos inertes con granulometría variable y resina acrílica.

En general, sin embargo, cuando hablamos de yeso exterior nos referimos a acabados más toscos, como para permitir que el agua de lluvia fluya uniformemente, evitando que penetre en el interior de la mampostería, provocando manchas, eflorescencias y, a la larga, fisuras en las paredes.

– En conclusión

Por tanto, es evidente que el yeso confeccionado representa una excelente solución tanto para revestir paredes exteriores como especialmente interiores. No tengas cuidado si te lo proponen, solo asegúrate de que quien realice el trabaja hazlo de manera artesanal, con los tiempos y métodos oportunos.

Sara Raggi
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